viernes, 30 de octubre de 2015

PADRES Y ADOLESCENTES







EDUCACIÓN PARA LOS PADRES DE ADOLESCENTES





La adolescencia es una etapa difícil. Se trata de un momento de transición entre la niñez y la edad adulta, en la que la principal tarea del/la adolescente es encontrar su propia identidad y adquirir autonomía. Para conseguir esto, los y las adolescentes tienen que empezar a separarse de las figuras paternas, pero ésta no es tarea sencilla, puesto que, aunque ya no son niños, tampoco son todavía adultos y aún no tienen la madurez suficiente para conseguirlo. Así, el/la adolescente vive un conflicto interno entre la fuerte dependencia que aún tiene de sus padres y el deseo y la necesidad de independencia.


los padres de un adolescente se enfrenta a muchos cambios propios de la edad aunado al contexto social, escolar, donde cada joven tiene una amplia gama de oportunidades y en ocasiones toman malas decisiones por dejarse llevar por los medios de comunicación. los padres debemos tener una mejor comunicación con ellos y ser congruentes con los decimos.

por este medio se quiere dar algunos tips de apoyo para padres de adolescentes.



PADRES PERFECTOS




Principalmente porque están en un época de cambios, que empiezan por los físicos y siguen con los cambios psicológicos y afectivos. En esta etapa quieren autonomía, se rebelan contra las normas, buscan su propia identidad, son más inestables emocionalmente, etc… Los padres y madres representamos las normas, la disciplina y las exigencias. Pero también representamos la seguridad, las pautas, las referencias que necesitan, aunque no lo crean. También conviene decir que no todas las chicas y chicos y sus familias son iguales, y por tanto, no podemos afirmar que irremediablemente vayamos a tener problemas en las relaciones.
Como sabemos, no lo somos, cometemos errores en la educación de nuestros hijos e hijas porque esto de ser padres y madres quizá sea el oficio más difícil del mundo, pero la mayoría lo hacemos aceptable mente bien. 

También los padres y madres atravesamos nuestras malas rachas (crisis matrimoniales, problemas laborales, poco tiempo para estar con nuestros hijos e hijas, etc…) y a veces coinciden con las malas rachas de ellos. Pero no hace falta que una pareja esté en crisis para que tenga problemas con la prole. Ya el hecho de que vaya apareciendo en ellos el sentido crítico, el razonamiento abstracto, en definitiva, mayor madurez, hace que empiecen a ver en sus progenitores los defectos, las debilidades, dejando de ser para ellos un referente o modelo. Los hijos e hijas son para toda la vida, hasta que la muerte, desgraciadamente, nos separe. Fíjense que no pasa así ni con la pareja, que en muchos casos se rompe. Esto es importante que lo tengamos presente. Tenemos que tener la suficiente paciencia y continuidad en la educación para que al final consigamos que deje la huella deseada. 

A todos nos suena la frase “Nadie nos ha enseñado a ser padres o madres”, pero esta frase no es del todo cierta pues todos hemos aprendido el rol de “padre o madre” a través de nuestros progenitores, viendo como actuaban día tras día ante las diferentes situaciones y así nos sorprendemos reproduciendo nosotros su comportamiento. Es lo que se conoce como modelado. Nuestros padres y madres han sido nuestros modelos en muchos casos y en otros nos han ido guiando paso a paso para poder conseguir que fuéramos aprendiendo. Esta forma de enseñanza se conoce como moldeamiento. Pero realmente aunque reproduzcamos esos patrones de conducta o al contrario los evitemos por considerarlos contraproducentes no sabemos si realmente lo estamos haciendo bien o mal. 




ESTAMOS DE ACUERDO EN:

1. No existe una única forma correcta de ser un buen padre o madre. 
 2. No hay que intentar ser un padre o madre perfecta para producir un hijo o hija perfecta.
3. Es importante que exista acuerdo en la forma de educar en la pareja.
4. Importancia de ofrecer un ambiente familiar seguro.  
5. Practicar siempre con el ejemplo





OTRAS RECOMENDACIONES Y SITUACIONES

Mantenerse al tanto de la vida de su adolescente dentro y fuera del Instituto. Una buena relación familiar es la mejor protección para crecer y explorar el mundo. Sea imaginativo para seguir conectado a su hijo e hija. El afecto incondicional y unas normas claras, razonables y razonadas son los cimientos para que se desarrollen y se sientan seguros. Hable de los temas importantes en la vida y no evite los temas delicados o difíciles. Márquele metas altas pero realistas. Dígale que espera de él o ella su mejor esfuerzo. Valore la educación, mantenga el contacto con el profesorado, y supervise su evolución académica. Ayúdele a descubrir sus puntos fuertes y elógielo por lo que hace bien. Conozca a sus amistades y a sus familias. Hable con él de la amistad y las cosas que pueden pasar cuando esté con sus amistades. No le deje solo frente a los medios de comunicación y la publicidad. Converse sobre las películas, los video-juegos, las revistas que lee y la música que escucha. Los valores que usted desea inculcar hay que vivirlos en la familia para luego ponerlos en práctica. Esté alerta ante los problemas graves que pueden surgir durante la adolescencia. Si no puede afrontarlos busque ayuda profesional cuanto antes. No se desanime ante las dificultades, la mayoría de adolescentes las superan con éxito si los padres y madres están disponibles para ayudarles y no se rinden. Escuche a su adolescente


Referencias.


  • Adolescentes, guía para padres y madres, departamento de educación de los Estados Unidos,Washington, D:C., 2002,pg 36.
  • Ser padres de adolescentes, síntesis de la investigación y una base para la acción, proyecto ser padres de adolescentes, centro para la comunicación de la salud , escuela de salud pública de Harvard, fundación John D.,pg 90,2004.


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